Ruta Turístico-Gastronómica

19 Y 20 DE NOVIEMBRE DE 2005

 

Bodegas Protos

 

Visita Privilegiada

 

 

Una vez finalizamos la visita al Castillo, bajamos de nuevo la ladera para internarnos en el mismo cerro. Enterradas bajo la falda del monte nos esperaban las afamadas Bodegas Protos

Unos de los buques insignia de la Denominación de Origen Ribera del Duero y que, según averiguaríamos más tarde, fue la propia cooperativa quien cedió la propia denominación al Consejo Regulador.

 

De aquella cesión, Protos conserva el derecho de uso en uno de sus caldos. Nadie más puede. Protos significa “primero”. Su nombre original no era tal sino que se llamaban “Ribera del Duero”

 

 

 

 

 

 

Aquí si que tuvimos que abrigarnos. Bajo la montaña no lucía el sol precisamente

Fernando Ruiz, enólogo de las bodegas, nos brindó una muy instructiva visita a todas las instalaciones. Sus claras explicaciones nos hicieron aprender todo el proceso de elaboración  del vino, eso si, sin desvelarnos los secretos mejor guardados de los caldos de Protos.

 

 

 

 

 

 

 

Ver tantos miles de litros encerrados en barricas de roble, nos abrieron el apetito de probar esos vinos y Protos no defraudó.

 

Nos sorprendió con una generosa degustación de sus caldos, acompañados con viandas típicas de la zona como el queso de cabra y unos ibéricos.

 

 

 

Y aquí tenemos al “cazador cazado”. ¿Pero dónde se mete el carrete? Parece que le dice, ¿no? Pues va a ser que no...

 

Se trata de los fotógrafos profesionales que nos acompañaron durante todas las actividades.

 

Miembros de un club de fotografía, estos dos miembros del grupo desempañaron un papel fundamental para que la excursión tuviese lugar. Uno, criando a Iván tantos años (qué paciencia J ) y otro, lanzando gran parte del material fotográfico que aquí presentamos y que no es nada comparado con todo lo que tiraron...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como dato anecdótico, Fernando Ruiz e Iván (organizador del fin de semana), resultaron ser antiguos compañeros de colegio en Valladolid.

 

Hacia muchos años que no se veían y ninguno de los dos sospechaba el reencuentro en las bodegas.

 

 

 

 

 

 

Después de la entrega de la placa de agradecimiento del Club Alfa Romeo España, ocurrió algo muy simpático:

 

En la sala donde se nos ofreció el aperitivo, había otras tres personas, una de las cuales se apresuró a salir tras la entrega de la placa para volver con un paquete-regalo, envuelto en un papel gris plata (será por detalles).

 

Nuestro amigo Fernando, el técnico-guía, lo desenvuelve, y voilá, una maqueta de un BMW Z4.

 

Pues resultó que esta persona que salió era gerente de una concesión de BMW, y claro, se amedrentó al ver tanto culebrón-biscione, la placa, etc., y fue a por la maquetilla para quedar bien, jejeje.

 

Desde aquí nuestro más sincero agradecimiento tanto a Fernando como a Protos por brindarnos la oportunidad de enseñarnos sus bodegas y desvelarnos tantas dudas que teníamos sobre la elaboración del vino, partiendo desde la siembra, la poda, la recolección, prensado, fermentado y su maduración en roble. Fueron horas de deleite y aprendizaje práctico de primera calidad.