Ruta Turístico-Gastronómica

Valladolid...Cuna del Vino

19 Y 20 DE NOVIEMBRE DE 2005

 

 

Cena en Bodega de Mucientes

 

Sede Gastronómica del Club Alfa Romeo España

 

Tras la comida, y ya de noche, aun pensando en lo pasado en el Hotel Ribera del Duero nos encaminamos a Valladolid capital.

 

Allí nos esperaba el Hotel Felipe IV para dejar las maletas, descansar un poco y prepararnos para la cena y poco más que dar una vuelta alrededor de la manzana del hotel.

 

Durante el descanso en el hotel, algunos pudieron ver gran parte del derbi Real Madrid-Barcelona, con resultado muy positivo para los catalanes, lo que ocasionó a lo largo de la noche los típicos piques de afición, pero siempre en tono simpático.

 

y ¡Al autobús! de excursión, a las nueve y media de la noche nos esperaba un autocar para llevarnos a la bodega privada de los padres de Iván mientras íbamos cantando eso de que ¡Ay que buenos son los chicos del Club Alfa! ¡Ay que buenos son que nos llevan de excursión!. Julio (Sánchez), como buen catalán, no paraba de vitorear en el autobús los goles del Barça que decían por la radio y no le dejamos en tierra... así que... J

 

Se equivoca el bus y ahí vienen Iván y Eyra al rescate en una noche sin luna para llevarnos a la bodega de Mucientes. Noche cerrada, poca iluminación y ahí vamos todos 25 m. bajo tierra. La Boca del Lobo...

  

 

Se trata de una bodega bicentenaria excavada en la tierra de Mucientes (D.O. Cigales) a unos 25 m. de profundidad. La temperatura de 13 grados - ideal para la maduración del vino- resultó, incluso, cálida comparada con la temperatura del exterior. Las llamas de la chimenea enseguida nos hicieron entrar en calor.

 

 

La cena se hizo al fuego a base de los productos de la matanza, acompañados de un magnifico rosado elaborado mediante métodos totalmente naturales, por la bodega vecina, que, al contrario que la que nos acogía, aún sigue siendo bodega de elaboración vinícola y produce caldo. ¡Vaya que si lo produce!. La noche fue muy larga y amenizada.

 

Al final, el caldo que nos bebimos, que contó los 30 litros, no nos pagó peaje de jaqueca a la mañana siguiente, lo que atestigua su buen hacer y ausencia de aditivos indeseados.

 

Los 8C ,6C, 4C bialbero, Boxer, V6 y hasta los JTD afinan al mismo tono y su música nos marca el ritmo.

 

Con ese fondo, lo demás surge solo. Chistes, risas...

 

Se rompen las barreras que quedaban y nos dan las tantas sin enterarnos, al calor del fuego bajo, comida de la tierra y el arrullo del vino del Duero.

 

 

Los chistes y las anécdotas de otras reuniones hicieron brotar las risas durante toda la velada.

     

 

La bodega fue nombrada sede gastronómica oficial del Club Alfa Romeo España.

 

Todo resulto perfecto y muy familiar. Por este motivo y por lo mucho que trabajaron para nosotros pudiéramos cenar como en casa de la abuela, queremos agradecer de todo corazón a Luis y a Elena, dueños de la bodega, que sudaron la gota gorda para que nosotros disfrutáramos de una mágica y singular noche.

 

 

El cansancio hizo mella en todos y a las tres de la madrugada el autocar nos devolvió al hotel para descansar.

 

Menos mal que en lugar de ir en nuestros Alfas nos llevaron en autocar. En caso contrario alguno habríamos reventado los alcoholímetros de la Benemérita.

 

 

 

¿Que pasó? no lo se, pero ni ensayándolo hubiera estado mejor.

 

Quizás, el abrazo de la serpiente orgullosa de casi cien años de historia, llena de éxitos.